En la Antártica, se han detectado grandes retrocesos e incluso la desintegración de plataformas flotantes de hielo. Tal es el caso de las plataformas de Larsen Norte, Larsen A y Wordie en la Península Antártica, y parte de las plataformas de los glaciares Pine Island y Thwaites en el sector del Mar de Amundsen, Antártica Occidental (Rignot & Thomas, 2002). Para contribuír a responder estas interrogantes, a fines del año 2002 realizamos la Primera exploración aérea a glaciares de Antártica Occidental, la Península Antártica y los Campos de Hielo en Aysen y Magallanes (Acuña et al., 2003). Es de primordial interés determinar si la reducción de las plataformas flotantes se traduce en una inestablidad y aceleración del hielo interior, tal como queda en evidencia a partir de estudios recientes realizados en los glaciares que drenaban a la plataforma Larsen Norte (Rott et al., 2002; De Angelis & Skvarca, 2003). Los glaciares del Mar de Amundsen son los más rápidos de Antártica, y también los que drenan más hielo de toda la Antártica (Rignot & Thomas, 2002) pero sin embargo su gran distancia de las bases de operación de la Península Antártica y del Mar de Ross, no ha permitido efectuar estudios de detalle. Debido a que la base de los estos glaciares se encuentra muy por debajo del nivel del mar, se consideran inherentemente inestables y podrían influir en el nivel global del mar. Para contribuir a responder estas interrogantes, en el período del 26 de noviembre al 12 de diciembre de 2002 realizamos exploraciones aéreas a glaciares de Antártica Occidental, la Península Antártica y los Campos de Hielo en Aysén y Magallanes (Acuña et al., 2003). El proyecto fue efectuado en conjunto por el Centro de Estudios Científicos (CECS) de Valdivia, la NASA de EE.UU. y la Armada de Chile (Figura 1). Los vuelos fueron realizados mediante una aeronave Orion P-3 de la Armada de Chile basado en Punta Arenas (Figura 2).

Figura 1. Grupo expedicionario del CECS, NASA y Armada de Chile. Al fondo la aeronave Orion P-3.
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Figura 2. Líneas de vuelo efectuadas en la Antártica Occidental, la Península Antártica y los Campos de Hielo.
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En la Península Antártica, se sobrevolaron las siguientes zonas: Isla Rey Jorge, Isla Livingston, Isla Rey Jorge, glaciares que fluyen a la plataforma flotante de Larsen en el este, isla Anvers, islas Argentinas, isla Adelaida y algunas zonas costeras en el oeste; y zonas de acumulación en el interior de la Península hasta la latitud de 70°S (Figura 3). En Antártica Occidental se sobrevolaron los grandes glaciares de Pine Island, Thwaites, Smith y Kohler que drenan al mar de Amundsen (Figura 4). Asimismo se sobrevoló virtualmente todo el Campo de Hielo Norte, y los sectores norte y sur del Campo de Hielo Sur.

Figura 3. Líneas de vuelo realizadas en la Península Antártica. La imagen de fondo corresponde a una imagen satelital RADARSAT.
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Figura 4. Líneas de vuelo realizadas en la Antártica Occidental, sector del mar de Amundsen. La imagen de fondo corresponde a una imagen satelital RADARSAT.
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A pesar del tradicional mal tiempo reinante en estas regiones, logramos efectuar ocho vuelos exitosos desde Punta Arenas, cada uno de una duración de 7 a 12 horas, durante 17 días de operación, lo que resulta en un total de 27 horas de tiempo neto de medición sobre los glaciares (Tabla 1).

Tabla 1
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Los sensores incluyeron: radar para hielo (CARDS, 150 MHz de la Universidad de Kansas); altímetro láser de escaneo (ATM-2 de NASA/Wallops Flight Facility); receptores GPS y sistema de navegación en tiempo real (Ashtech Z-12 de NASA/Wallops Flight Facility), cámara fotogramétrica digital (Nikon D-1X de CECS); y un magnetómetro (Geometrics G-858 de CECS). Todos los datos fueron correlacionados con datos precisos de posicionamiento mediante GPS. El radar permitió obtener espesor de hielo, estratigrafía interna y topografía subglacial de Antárctica. No se obtuvo ninguna información mediante radar en los glaciares temperados de los Campos de Hielo. El altímetro láser permitió obtener la topografía superficial de los glaciares en prácticamente todas las zonas sobrevoladas en Antárctica y Campos de Hielo. Mediante el sistema de navegación se pudo sobrevolar en forma precisa líneas predeterminadas que habían sido previamente medidas, por ejemplo por el British Antarctic Survey. Con la cámara digital se pueden generar modelos de elevación digital a partir de posiciones GPS de los centros de cámara. Los datos del magnetómetro generarán información de anomalías magnéticas locales y regionales de la corteza terrestre que subyace los glaciares.
Los estudios permitirán obtener información base de parámetros clave para determinar futuros cambios en los glaciares. Algunos sobrevuelos de la Antártica Occidental, la Península Antártica y los Campos de Hielo fueron realizados en sitios donde existían estudios previos, por lo que se podrán determinar cambios recientes de los glaciares. En este sentido, la segunda exploración aerea al Glaciar Pine Island (Wais) y la Península antártica, realizada a fines de 2004, permitirá analizar su evolución durante el período de los últimos dos años. En Antártica, donde hay evidencia de la desintegración de algunas plataformas flotantes y la aceleración de algunos glaciares interiores, el análisis de los datos recolectados durante la aeroexploración proveerá información importante para estudiar la estabilidad de los glaciares.
Deseamos agradecer muy especialmente a la Armada de Chile y a las tripulaciones a bordo de la aeronave P-3 que hicieron posible los sobrevuelos. La Dirección Meteorológica de Chile en Punta Arenas proveyó valiosos pronósticos de tiempo. Se tuvo acceso al Antarctic Mesoscale Prediction System (AMPS) de la NSF en NCAR, Colorado, EE.UU. e imágenes satelitales NOAA-AVHRR de la Universidad de Wisconsin, EE.UU.. La Dirección de Aeronáutica Civil en Punta Arenas proveyó espacio de oficinas y valioso apoyo en Punta Arenas. La Casa de Huéspedes Faro Evangelistas de la Armada de Chile facilitó oficinas y habitaciones en Punta Arenas. Apreciamos la labor del Sr. Marcelo Arévalo y Felipe Contreras quienes prestaron apoyo logístico en Punta Arenas. Apoyo institucional al Centro de Estudios Científicos es otorgado por Empresas CMPC. El Centro de Estudios Científicos es un Instituto Científico Milenio, financiado en parte por Fundación Andes y por la Fundación Tinker.