Demoraron 17 días en recorrer un trayecto de 1.100 km a bordo de un avanzado tractor especialmente diseñado para desplazarse en el hielo

Expedición de científicos y militares chilenos consigue llegar al Polo Sur

Los exploradores, liderados por investigadores del Centro de Estudios Científicos de Valdivia, debieron superar obstáculos como dunas de nieve de hasta un metro de altura, enormes grietas, fuertes ventiscas y temperaturas que bordearon los -34°C.

 

"El Polo Sur demostró que no se entrega fácilmente", sentenció el director del Centro de Estudios Científicos de Valdivia (Cecs), Claudio Teitelboim, líder de la expedición de 13 científicos y militares chilenos que durante la tarde del martes consiguió finalmente llegar al Polo Sur .

Fueron 17 días de marcha y 1.100 km recorridos sorteando obstáculos como grietas, dunas de nieve, fuertes ventiscas y desperfectos mecánicos que mantuvieron detenido el convoy por lapsos hasta de seis horas.

Cambio climático

A su llegada al Polo y con el emblema patrio siempre flameando, el equipo recibió la bienvenida de un grupo de científicos estadounidenses que habita la base Amundsen-Scott, sector en el cual los chilenos deberán permanecer hasta el sábado extrayendo muestras o "testigos" de hielo.

Con ellas, la misión busca comprender mejor los efectos que el calentamiento global está causando sobre el llamado continente helado.

"Se pretende investigar cuán inestables pueden ser ciertas áreas de la Antártica, es decir, las probabilidades de que algún sector pueda venirse al agua. Además, gracias a la información que albergan los testigos de hielo, podremos conocer cómo ha ido cambiando el clima desde el comienzo de la era industrial, para comprender el efecto que causa el hombre sobre el medioambiente", dijo Claudio Teitelboim a La Tercera , pocos días antes de alcanzar el Polo y desde un teléfono satelital.

Clima adverso

Según explicó el científico, durante la ruta debieron soportar temperaturas de hasta 34 grados bajo cero e, incluso, desarmar el convoy para superar algunos obstáculos.

Poco antes de llegar, se encontró un campo de sastrugis -dunas de hielo levantadas por el viento- de grandes dimensiones que incluían pozos de cerca de dos metros de profundidad. "La marcha intentando sortearlos fue muy lenta y dificultosa. En varios puntos se debió adelantar avanzando a pie para ver por dónde continuar sin volcar el convoy", dijo Teitelboim.

Pero el equipo se desplaza a bordo de uno de los vehículos más avanzados en su tipo, un tractor todo terreno Berco TL6 -similar a un tren- que les permitió desplazarse unos 92 km diarios en promedio. Así, consiguieron ascender desde una altura de 800 metros hasta los 2.834 metros sobre el nivel del mar, altitud en la que se ubica el Polo Sur .

Una gran operación

Ante cualquier eventualidad, la expedición cuenta con el apoyo brindado desde la Estación Teniente Parodi, de la Fach, donde personal de dicha institución, el Ejército y el Cecs, monitorean el avance del grupo. Dos aviones Twin Other permanecen ahí para atender cualquier emergencia.

Claudio Teitelboim destacó el ambiente de camaradería vivido durante el trayecto. "Es como ir en un barco chico. Dormimos en literas y estamos apretados, pero cómodos", dijo el premio nacional de Ciencias, quien contó que incluso han celebrado tres cumpleaños a bordo.

Finalmente, Teitelboim subrayó la importancia de que Chile haya sido capaz de llevar a cabo una travesía de este tipo, inédita para un país latinoamericano. "Ha sido una operación de gran envergadura. Eso nos tiene orgullosos y pensamos que Chile es un país donde se pueden concebir sueños grandes y hacerlos realidad rápido", recalcó el director del Cecs.

Cómo será el regreso de los científicos

En el mismo vehículo que los llevó al Polo Sur regresarán los expedicionarios. Y aunque la ruta será la misma, el retorno será un poco más lento estimándose que la llegada a la base de la Fach en Patriot Hills demorará unos 20 días.

Durante el camino, se realizarán mediciones con aparatos GPS, gravimetría, acumulación de nieve y se obtendrán más testigos de hielo con el fin de estudiar los cambios del clima producidos desde la era industrial.

Las conclusiones rescatadas de esta investigación serán trascendentes para predecir tendencias futuras en el clima y la Antártica.

 

 

 

 

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