El expreso polar latinoamericano

Por primera vez en la historia, una misión científica latinoamericana -integrada por seis científicos, seis militares y un cocinero- llegó al Polo Sur a bordo de un tractor.

 

"Parece un pequeño tren, pero no va sobre rieles ni transporta turistas. Lleva comida congelada, un contenedor de desechos y su destino es el mismo Polo Sur".

Así describieron los 12 expedicionarios chilenos y el científico brasileño al tractor Berco TL-6, que el 30 de noviembre llegó al centro del polo, ubicado a 90° de latitud sur y a 2.835 metros de altura.

La travesía, que partió desde la base antártica chilena Teniente Parodi -a 1.084 kilómetros al norte del Polo, en el sector de Patriot Hills- busca estudiar los cambios climáticos registrados en los últimos 200 años en el continente blanco.

La iniciativa cuenta con el aporte del Ministerio de Defensa, las Fuerzas Armadas y el Centro de Estudios Científicos (CECS) de Chile y se enmarca dentro del proyecto ITASE (Internacional Trans-Antartic Scientific Expedition) orientado a investigar fenómenos antárticos.

El ministro de Defensa de Chile, Jaime Ravinet, dijo a la BBC que esta misión -de un costo cercano a los US$ 2 millones- "pretende dilucidar cómo los cambios climáticos han afectado a la Antártida y al planeta entero, luego de la Revolución Industrial".

Tras los hielos "que hablan"

La expedición debió superar obstáculos como dunas de nieve de hasta un metro de altura, grietas y temperaturas de 34 grados bajo cero.

La ruta de regreso sigue el mismo camino y durante esta etapa se realizarán las mediciones glaciológicas, de radar y gravimetría, entre otras.

Jefferson Simoes, el único brasileño a bordo del convoy, utilizará un taladro electromecánico para realizar "perforaciones y extracciones de trozos de hielo cilíndricos de casi 50 centímetros".

Según Claudio Teitelboim, director del CECS y líder de la expedición, los hielos antárticos pueden considerarse como "testigos de la historia del clima, ya que evidencian químicamente cómo era la atmósfera antiguamente".

A su vez, los derretimientos de la masa antártica son entendidos como "causantes de inestabilidad atmosférica y alzas en el nivel del mar, pudiendo configurar cataclismos".

De ahí, para Teitelboim, la importancia de determinar en qué proporción el cambio del clima responde a un fenómeno cíclico natural o es de responsabilidad humana.

Curiosidades a bordo

Antes de partir desde la base antártica, los expedicionarios contaron a la BBC algunos de sus temores.

"Es increíble pensar que uno podría morirse de sed ya que para derretir hielo se requiere de combustible, elemento tan vital como el agua para el éxito de la campaña", afirmó Teitelboim.

Los científicos explicaron que a determinadas horas del día cubrirían las ventanas del tractor Berco TL-6, que transporta a los científicos, ya que -en esta época- el sol no se esconde en la Antártida.

Las mismas cortinas para ambientar la noche, servirían de telón para proyectar películas.

El vehículo, con tracción en sus cuatro orugas, un motor de 250 caballos de fuerza y de un costo de US$750 mil, posee un sistema de calefacción que permite a sus ocupantes desplazarse descalzos en su interior a la espera de su última parada: la "Estación Polo Sur".

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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